viernes, octubre 20, 2006

Senderos de Gloria

Las campañas electorales son como el olor de los pedos aunque te escondas su hedor te alcanza igual. Intento permanecer al margen de la nuestra para hacer aun más efectiva mi abstención pero sus disparates me llegan y me horrorizan.

El último es la propuesta de un candidato de gratificar la integración de los inmigrantes con derechos civiles. Por ejemplo: aprenden el idioma y le dan asistencia sanitaria. Los derechos ya no son algo inherente a la persona, algo con lo que se nace si no una mercancía, un premio a la buena conducta.

Y lo curioso es que casi nadie ha dicho nada. Se considera lo normal.

Oyéndolos hablar no me extraña que se niegue el derecho a la vivienda o a un puesto de trabajo que no sea precario o al salario digno. Lo que pasa es que no nos los merecemos porque no nos hemos portado bien.

Junto con esas propuestas todos los candidatos hacen gala de su amor a la patria. “Todo por la patria”, dicen.

Y yo me acuerdo de una película de Kubrick: Senderos de Gloria. Convendría mucho revisarla pues en su momento fue prohibida por el franquismo y después se exhibió como película de "filmoteca". En ella el personaje que interpreta Kirk Douglas al dirigirse a un general que ha sacrificado a sus hombres en su interés personal pero invocando el amor a la patria, le dice: "El patriotismo es el último refugio de los canallas".

1 comentario:

silencio dijo...

¡Que grande eres Ismael!

Estoy contigo, que mezquino puede llegar a ser el ser humano y que ruin con tal de coger el poder.

Esta insensibilidad es la que está enfermando al mundo, menos mal que cada vez somos más gente la que nos damos cuenta del cambio de paradigmas que necesita nuestra humanidad.

Un patriota es un idiota!!!

Eres un visionario humanista.

Te admiro mucho, un abrazo hermano.