miércoles, noviembre 08, 2006

¿Quien quiere a una piedra?

Ayer estuve en el en Darshan de Amma para ser abrazado por ella. Era un día especial para mí. Llevaba varios días bloqueado, sin fluidez, lleno de diques de contención para el amor y los afectos pero consciente de que necesitaba algo que me sacudiera y pensaba que ella lo haría. Cuando me estaba preparando para entregarme y recibir me encontré con alguien a quien ame mucho y que me amo, alguien a quien herí y que me hirió. Me pudo el mal recuerdo y no fui capaz de aceptar la oportunidad de ese encuentro que Amma me regalaba y volví a levantar el dique, no quise dar pero tampoco quise recibir. Y salí del abrazo seco, baldío.
Han pasado ya unas horas. He velado, insomne, revolviéndome en mi cerrazón pero escribiendo estas lineas creo que por fin Amma me ha abrazado y las lagrimas que no brotaron ayer lo hacen ahora. ¡Cuánto tiempo he estado esperando que alguien me quiera y no les dejo!

1 comentario:

silencio dijo...

¡Cómo te entiendo querido Ismael!, que duro es quererte desembarazar de sensaciones internas que se nutren del resentimiento, del daño que nos ocasionaron en un pasado.....pero nos ha marcado toda una vida.

Hay personas que sin verbalizar las cosas muestran mucho amor, cariño, ternura y compañía.

Tú eres un ejemplo vivo de eso.

Un abrazo camarada de camino.